😉💰Aprendé y decidí sobre como manejar tus finanzas personales. Suscríbete a los nuevos post:

Además de ser el líder comercial de la Agencia Autocrédito de Formosa, mi profesión es la  psicopedagogía. Y como especialista en aprendizaje, nunca dejo de aprender de las diferentes familias y parejas a las que asesoramos en el logro de sus proyectos de futuro.

Una de las cosas que veo comúnmente en nuestras asesorías personales, es lo habituados que estamos a naturalizar las llamadas “relaciones tóxicas” y especialmente las relaciones financieramente tóxicas.

Por eso creo que habría que poder preguntarnos ¿cuándo una relación se convierte en tóxica para nuestro bolsillo y cuando sabemos que estamos en una relación sana económicamente?

Las relaciones personales son uno de los pilares más importantes cuando hablamos de alcanzar la felicidad; la vida en pareja o el noviazgo son dos momentos cruciales que nos ayudan a identificar el camino de esa felicidad y de nuestro porvenir, en base a los proyectos que tenemos junto a la persona que elegimos como compañero de ruta y en base a los sueños que vamos teniendo.

La casa propia, el auto, el dinero para un viaje o para un emprendimiento son proyectos comunes a muchos tipos de familias en Formosa, el tema es que para poder concretarlos ambas partes deben poder pensar en sintonía o al menos acompañar el proyecto del otro y sus esfuerzos por alcanzarlos.

¿Cómo es una relación tóxica?

Una relación de pareja tóxica se caracteriza por una necesidad de control absoluto, celopatía, conductas agresivas verbal, emocional, psicológica y hasta físicamente, en los casos más extremos. Las relaciones disfuncionales basadas en la codependencia emocional son un síntoma de conflictos personales no resueltos y que además encuentran su reflejo en otra persona como depositaría de estructuras de vínculo que no son sanas pero que vienen repitiéndose a lo largo de varias relaciones pasadas.

Lamentablemente muchas personas se encuentran entrampadas en este tipo de relaciones y no siempre son conscientes de los perjuicios de la misma para ellos y para sus familias.

Cuando estas relaciones se hacen habituales y además tenemos la responsabilidad de tener que asumir la responsabilidad de una familia propia o de la convivencia es cuando nos encontramos frente a la realidad de tener que lidiar con constantes peleas, situaciones conflictivas, frustraciones y malestares que no sabemos cómo solucionar para que la otra persona deje de actuar de una manera tan nociva, intrusiva e insegura.

¿Cómo debería ser una relación sana?

Las relaciones de pareja sanas son aquellas en donde fluyen dos cosas muy importantes: la comunicación honesta pero asertiva y la confianza abierta basada en lo anterior.

Si dos personas pueden hablar de todo sin miedo acerca de que puede desencadenar en el otro es cuando se puede progresar. En cambio, cuando hay miedo, cuando hay dudas, inseguridad o indiferencia para poder plantear lo que nos molesta, es cuando empezamos a ocultar lo que sentimos y lo que realmente queremos. Eso finalmente se transforma en cualquier cosa que nada tiene que ver con tener una relación de pareja saludable, estable y feliz.

La asertividad es la capacidad que tenemos las personas para poder decir todo lo que queremos sin herir al otro, usando las palabras correctas y manteniendo la honestidad sobre lo que sentimos. Esta es una capacidad que se desarrolla (con esfuerzo, paciencia y escucha activa) y que en la pareja es clave poder hacerlo si queremos solucionar malestares o situaciones cotidianas que nos producen frustración.

Una relación no es color de rosa todo el tiempo, ni mucho menos. De lo que se trata es de poder encontrar soluciones que beneficien a ambos y no de sentirse aislados y solos en una relación de dos.

¿Cuándo una relación es financieramente tóxica?

Cuando una de las partes de la pareja es “tóxica financieramente”, es cuando toda esa forma de comportarse en la vida en pareja también se translada a la forma en la que la pareja ve y usa el dinero, en como proyecta sus sueños, como los planifican y en como deciden sobre eso.

Por ejemplo, una de las situaciones más comunes que tenemos en nuestras asesorías personales es que uno de los dos miembros de la pareja comienza a posicionarse agresivamente con respecto a los proyectos de ambos.

Te cuento un caso. Hace poco nos pasó que una pareja estaba buscando un auto cero kilómetro y aunque en el trascurso de nuestro asesoramiento le sacamos todas las dudas acerca de nuestros sistemas de autos, la esposa del interesado empezó a insistirle en que eso no era lo que estaban buscando porque ella “podía conseguirlo sola”, aunque el marido ya nos había dicho que estaba decidido por nuestra opción.

En ése caso no se trataba de los beneficios de nuestro sistema para alcanzar el auto cero kilómetro, ella expresaba agresividad y resistencia porque no quería que el marido tome una decisión independiente y que los beneficie a ambos, a él mismo para empezar, porque era repartidor y realmente necesitaba un auto.

Cuando la parte de la pareja actúa desde el egoísmo y desde el control absoluto (lo que nosotros llamamos “ser un pollerudo”) es cuando cualquier proyecto personal, incluso que los beneficie a los dos, se transforma en una amenaza para el modo de entender una pareja desde el punto de vista del que ejerce el control y la codependencia.

Eso, por supuesto, no es sano. Hacen que los proyectos no se concreten, que se tomen decisiones impulsivas y funcionan como obstáculos insuperables.

¿Cómo creés que se sintió este hombre al entender que su propia pareja no lo deja progresar?

¿Cómo te sentirías vos?

Muchas parejas permanecen años en círculos viciosos de peleas entre lo que ella quiere y lo que él desea, sin llegar más que a acuerdos momentáneos pero con intensos lapsus de peleas mensuales. Y eso, definitivamente, no es vivir feliz.

La idea de tener pareja es que ambos se potencien, de que ambos alcancen plenitud espiritual, emocional, laboral y la felicidad que todos los seres humanos nos merecemos.

El secreto de la felicidad en la pareja se encuentra en el momento en que el otro puede darse el permiso de proyectar para ambos sin miedos. Consultarle al otro no es pedirle permiso. Tomar decisiones independientes no es contrario a amar.

Cuando entendamos eso, habremos alcanzado un nuevo nivel en nuestra relación.

En Autocrédito trabajo para que cada persona pueda alcanzar sus sueños y para que todas las parejas puedan lograrlo rápidamente. Para más información podés consultarme gratuitamente haciendo click acá y te asesoramos sobre cómo conseguir tu auto cero km, tu casa propia o el dinero que necesites para tu emprendimiento.

Por Alexander Bobadilla
Líder Comercial Autocrédito Formosa

 

 

 

 

Enviar un WhatsApp